En 1984 Pedro Carretero funda Joquer, como una pequeña empresa familiar. Su actividad comienza con la producción de sofás, butacas y elementos auxiliares de tapicería que, seis años más tarde, pasarán a exportarse a diversos países de Europa.
En 2012 Mario Ruiz asume la dirección creativa y aporta un nuevo rumbo estratégico que culmina con la renovación de la marca en 2017.
Durante todo este proceso de crecimiento y evolución las raíces mediterráneas de Joquer permanecen intactas. La mezcla entre modernidad y tradición artesana, entre valores familiares y visión empresarial, constituye la esencia que se transmite en cada uno de sus productos.